Nos llega un nuevo aporte para la sección. Costo el envío del mismo
por problemas burocráticos con la empresa transportadora de poesía. No
importa. Ya esta aquí.
Escrito por la artista japonesa radicada en Monte Chingolo, Taru M. nos aclara la existencia con sus versos:
Cuesta derribar las creencias, mucho más, si sobre ella se erigen todas las esperanzas de una vida.
Sin
esas creencias, no hay esperanzas, sin esas esperanzas no llegará nunca
"la tan esperanzadora" felicidad y entonces todo va a ser oscuro, todo
va a ser tristeza.
Jamás imaginamos que en el momento
en que rompemos con una vida, viene otra, tan naturalmente como sale el
sol, porque vivimos levantando muros que nos impiden ver.
Algunos muros están construidos de miedos, otros de orgullos, otros de egoísmo. Y así...
Por diversos motivos validados según cada visión, vamos cercándonos (y cercenandonos) de murallas tristes, deformes y frías.
Una
vez aprendí que el aprendizaje se encuentra quebrando, rompiendo,
construyendo y volviendo a quebrar para volver a reconstruirse.
El
aprendizaje vive envuelto en matices (según el color que queramos darle a
nuestra existencia) en los silencios y en las voces propias y de otros
(si logramos escuchar).
Hay creencias, murallas, aprendizajes, luz, oscuridad y sombras. Conciencia, accionar y comodidad.
Pero hay algo que direcciona el trazo único de cada vida, de cada camino, y que es la brisa y el impulso de cada caminante.
Y se llama: Elección.
martes, 17 de noviembre de 2015
viernes, 6 de noviembre de 2015
Adjetivarum II
Inauguramos esta sección con un escrito del amiguito Nethaniel. Aqui va:
Adjetivarum II.
Una mosca.
Una mosca en el borde de mi pantalla.
Una mosca en el borde de mi pantalla cerca del icono de la papelera.
Una mosca.
Una mosca iluminada por el blanco del sector de la pantalla. Una mosca que se transparenta y se hace tenue frente a luz. Una mosca con el dibujo de lo que supongo es un sistema digestivo pero se ve como un hilo que por dentro le flota.
Una mosca con el sistema digestivo expuesto por la blanca luz de la pantalla. Una mosca que se lame las manos. Unas patas rugosas iluminadas por el claro fondo. Unas patas húmedas de algún pegajoso compuesto de mosca. Una mosca con el sistema digestivo expuesto sobre unas patas rugosas y húmedas de algún aceite propio de su inmundicia. Doy play al video. La mosca se eleva, y se pierde en el negro de la habitación.
- Tres de los países más mierdas del mundo están en África, de estos tres dos son más pobres que el 90% del mundo, menos el tercero que siempre desde que existió fue pobre. Esto a contrapartida de que el país más feliz para vivir es uno donde viven 15 empastillados que tienen el 99% de la riqueza de la Tierra en un pendrive de mil gigas -
O algo así decía el video. Y la mosca vuelve…
Una mosca… Una mosca sorbiendo su aceite de las patas sobre la imagen de África desnutrida y otra de Nueva Zelanda alegre. Una mosca. Una mosca en el borde de mi pantalla. Una mosca en el borde de mi pantalla en medio de la escena. Una mosca trabajando de mosca, sorbiendo mierdas de sus patas rugosas, aceitosas y re lamidas en la imagen cercenante de África desnutrida y Oceanía extasiada de placer. Una mosca que aparece y mueve frenética la cabeza; que agita y parece desatornillar. Una Mosca que se lame las patas de su aceite de mosca, que lo humedece todo, y gira frenética la cabeza .Unos ojos que giran mil millones de grados .Unos telescópicos anteojos multicolor. Un panal de prismas que dan una visión segmentada del Universo. Una mosca y sus ojos saltones poblados de hexágonos para ver de una manera distinta el todo. Donde los límites son los olores y los placeres los del sustrato más cercano a la realidad. Donde se debe complacer el automático deseo, para sentirse libre. Donde eres obligado a sentirte libre y te revuelcas en libertad. La mosca se abalanza tan rápido sobre la mierda que a veces para cuando ya la ha digerido cae en cuenta son heces, pero es su trabajo de mosca.
Una mosca que vuela y se posa en mi mejilla justo debajo de mi párpado. Una mosca que acaricia mi mejilla con el débil paso de unas patas de aire hechas. Muevo mí ojo lento hasta la órbita inferior intentando verla. . .Una mosca con sus patas rugosas, aceitosas, húmedas. Y su millón de ojos hexagonales…Una mosca húmeda, con hedor de mil humedades profanas.
¡De hedores enjutos y rancios ¡¡ Vetustos y arcanos!
¡¡Olores desagradables como el Diablo, y placeres bajos y pegajosos como el mucus que cubre a los perdidos en la pez de la condenación cual Dante revelo en una ejemplar composición!! …
Así exacto…una mosca.
Se desliza por etapas sobre mi cara. Pareciera que hace vuelos imperceptibles. Debe ser un Universo muy liviano, pesar como el aire. Vivir ese Universo de mosca. Un Universo supuesto de truculencia y comidas desagradables. De actos y relaciones enfermizas con las peores condiciones del ser humano .Sea cuando expele sus desperdicios, o cuando muere…en ambos escenarios las moscas son participes necesarios. Una mosca que avanza hasta mi labio inferior seco por la inmovilidad. Una mosca que posa sus rugosas, aceitosas y húmedas patas untadas de su exclusivo pus de mosca en mi labio inferior. Siento un pequeñísima humedad en lo seco de mi labio, y la boca entre abierta se resiente un poco pero apenas si se contorsiona...
-Acordate…
¡¡¡NO SE PUEDE FALTAR, NO SE PUEDE FALTAR, NO SE PUEDE FALTAR…!!!
Una mosca posada en mi labio inferior. Sobre el límite de mis dientes. Una mosca con sus patas rugosas, aceitosas, húmedas. Y su millón de ojos hexagonales…Una mosca húmeda, con hedor de mil humedades profanas adentrándose en la alfombra de mi lengua. Dibujando cosquillas en braile sobre mi lengua. Posando sus patas rugosas, húmedas, aceitosas en mis papilas gustativas. Esparciendo quien sabe cuántos millones de bacterias en mi sistema y millones de microcosmos escatológicos. Sangre seca chupada en un baño de alguna estación del Conurbano quizás estaba entrando en mi boca tras el beso del insecto. Una mosca; con el dilema higiénico elemental que esta representa…Una mosca avanza hacia lo interno de mi garganta.
Una mosca que entra a mi garganta y se hace enorme. Una mosca que se agranda en la parte posterior de mi garganta. Siento sus membranosas alas en mis paladar; y en mi lengua a sus patas escarbar rápidamente para tener tracción e introducirse más en mí. A medida que entra se expande, y cubre la mayor parte de la entrada aérea. Mi saliva sabe a mosca. A profano olor vetusto e indescriptible .Un lomo con algunos vellos semirrígidos empiezan a hacerse sentir en mi garganta. Ha superado mi glotis y prepara un descenso hacia mis adentros como un meteorito orgánico de bacterias Una mosca en el fondo de mi garganta .Gorda y explosiva, grasosa y pegajosa. Una mosca que desciende por mi esófago haciendo chirriar de asco a las paredes de mi tubo muscular. Una mosca pegajosa, grasosa y mugrienta con sus patas rugosas, aceitosas y húmedas untadas de su exclusivo pus de mosca, descendiendo por mi garganta. Bajando y desgarrándose. ¡Dejando pedazos de su coraza, de su piel, de su carcaza…de… lo que sea que la cubre en mi garganta! En gárgaras de un líquido pestilente. Una mosca que cae como una peste de aceite mal quemado en una migraña de un domingo por la tarde. Un escuálido tiburón de las profundidades gástricas. El más incorpóreo e inusitado de los horrores. La más alocada y paupérrima retahíla de arcadas convulsionadas en un grito, Un apocalipsis de regurgite tamizado por el idóneo chirriar de las membranosas alas destrozarse en mi garganta. Un mosca…una mosca en mi garganta. Una mosca en mi garganta descendiendo a mi estómago. Una mosca en mi estómago dejando huevos. Unas pústulas fermentadas que los alimentan. Unas cavernas de estalagmitas cubiertas de urea y sangre muerta. Unos huevos en mis adentros creciendo.
Humedad y calor.
Para una comunidad de cerebros rugosos, aceitosos y húmedos. De olores mórbidos, vetustos .Una hecatombe de antiquísima podredumbre. Un ejército de gusanos que hace de mi cuerpo una fortaleza. Pequeños gusanos guerreros que un día emergerán triunfantes sobre mi humanidad como el único rastro orgánico de mi existencia.
Mientras tanto me mantienen vivo y…me devoran por dentro.
Nethaniel. D.
19-5-15
Dekadens –Lifelover
3:20- 4:58 am
Adjetivarum II.
Una mosca.
Una mosca en el borde de mi pantalla.
Una mosca en el borde de mi pantalla cerca del icono de la papelera.
Una mosca.
Una mosca iluminada por el blanco del sector de la pantalla. Una mosca que se transparenta y se hace tenue frente a luz. Una mosca con el dibujo de lo que supongo es un sistema digestivo pero se ve como un hilo que por dentro le flota.
Una mosca con el sistema digestivo expuesto por la blanca luz de la pantalla. Una mosca que se lame las manos. Unas patas rugosas iluminadas por el claro fondo. Unas patas húmedas de algún pegajoso compuesto de mosca. Una mosca con el sistema digestivo expuesto sobre unas patas rugosas y húmedas de algún aceite propio de su inmundicia. Doy play al video. La mosca se eleva, y se pierde en el negro de la habitación.
- Tres de los países más mierdas del mundo están en África, de estos tres dos son más pobres que el 90% del mundo, menos el tercero que siempre desde que existió fue pobre. Esto a contrapartida de que el país más feliz para vivir es uno donde viven 15 empastillados que tienen el 99% de la riqueza de la Tierra en un pendrive de mil gigas -
O algo así decía el video. Y la mosca vuelve…
Una mosca… Una mosca sorbiendo su aceite de las patas sobre la imagen de África desnutrida y otra de Nueva Zelanda alegre. Una mosca. Una mosca en el borde de mi pantalla. Una mosca en el borde de mi pantalla en medio de la escena. Una mosca trabajando de mosca, sorbiendo mierdas de sus patas rugosas, aceitosas y re lamidas en la imagen cercenante de África desnutrida y Oceanía extasiada de placer. Una mosca que aparece y mueve frenética la cabeza; que agita y parece desatornillar. Una Mosca que se lame las patas de su aceite de mosca, que lo humedece todo, y gira frenética la cabeza .Unos ojos que giran mil millones de grados .Unos telescópicos anteojos multicolor. Un panal de prismas que dan una visión segmentada del Universo. Una mosca y sus ojos saltones poblados de hexágonos para ver de una manera distinta el todo. Donde los límites son los olores y los placeres los del sustrato más cercano a la realidad. Donde se debe complacer el automático deseo, para sentirse libre. Donde eres obligado a sentirte libre y te revuelcas en libertad. La mosca se abalanza tan rápido sobre la mierda que a veces para cuando ya la ha digerido cae en cuenta son heces, pero es su trabajo de mosca.
Una mosca que vuela y se posa en mi mejilla justo debajo de mi párpado. Una mosca que acaricia mi mejilla con el débil paso de unas patas de aire hechas. Muevo mí ojo lento hasta la órbita inferior intentando verla. . .Una mosca con sus patas rugosas, aceitosas, húmedas. Y su millón de ojos hexagonales…Una mosca húmeda, con hedor de mil humedades profanas.
¡De hedores enjutos y rancios ¡¡ Vetustos y arcanos!
¡¡Olores desagradables como el Diablo, y placeres bajos y pegajosos como el mucus que cubre a los perdidos en la pez de la condenación cual Dante revelo en una ejemplar composición!! …
Así exacto…una mosca.
Se desliza por etapas sobre mi cara. Pareciera que hace vuelos imperceptibles. Debe ser un Universo muy liviano, pesar como el aire. Vivir ese Universo de mosca. Un Universo supuesto de truculencia y comidas desagradables. De actos y relaciones enfermizas con las peores condiciones del ser humano .Sea cuando expele sus desperdicios, o cuando muere…en ambos escenarios las moscas son participes necesarios. Una mosca que avanza hasta mi labio inferior seco por la inmovilidad. Una mosca que posa sus rugosas, aceitosas y húmedas patas untadas de su exclusivo pus de mosca en mi labio inferior. Siento un pequeñísima humedad en lo seco de mi labio, y la boca entre abierta se resiente un poco pero apenas si se contorsiona...
-Acordate…
¡¡¡NO SE PUEDE FALTAR, NO SE PUEDE FALTAR, NO SE PUEDE FALTAR…!!!
Una mosca posada en mi labio inferior. Sobre el límite de mis dientes. Una mosca con sus patas rugosas, aceitosas, húmedas. Y su millón de ojos hexagonales…Una mosca húmeda, con hedor de mil humedades profanas adentrándose en la alfombra de mi lengua. Dibujando cosquillas en braile sobre mi lengua. Posando sus patas rugosas, húmedas, aceitosas en mis papilas gustativas. Esparciendo quien sabe cuántos millones de bacterias en mi sistema y millones de microcosmos escatológicos. Sangre seca chupada en un baño de alguna estación del Conurbano quizás estaba entrando en mi boca tras el beso del insecto. Una mosca; con el dilema higiénico elemental que esta representa…Una mosca avanza hacia lo interno de mi garganta.
Una mosca que entra a mi garganta y se hace enorme. Una mosca que se agranda en la parte posterior de mi garganta. Siento sus membranosas alas en mis paladar; y en mi lengua a sus patas escarbar rápidamente para tener tracción e introducirse más en mí. A medida que entra se expande, y cubre la mayor parte de la entrada aérea. Mi saliva sabe a mosca. A profano olor vetusto e indescriptible .Un lomo con algunos vellos semirrígidos empiezan a hacerse sentir en mi garganta. Ha superado mi glotis y prepara un descenso hacia mis adentros como un meteorito orgánico de bacterias Una mosca en el fondo de mi garganta .Gorda y explosiva, grasosa y pegajosa. Una mosca que desciende por mi esófago haciendo chirriar de asco a las paredes de mi tubo muscular. Una mosca pegajosa, grasosa y mugrienta con sus patas rugosas, aceitosas y húmedas untadas de su exclusivo pus de mosca, descendiendo por mi garganta. Bajando y desgarrándose. ¡Dejando pedazos de su coraza, de su piel, de su carcaza…de… lo que sea que la cubre en mi garganta! En gárgaras de un líquido pestilente. Una mosca que cae como una peste de aceite mal quemado en una migraña de un domingo por la tarde. Un escuálido tiburón de las profundidades gástricas. El más incorpóreo e inusitado de los horrores. La más alocada y paupérrima retahíla de arcadas convulsionadas en un grito, Un apocalipsis de regurgite tamizado por el idóneo chirriar de las membranosas alas destrozarse en mi garganta. Un mosca…una mosca en mi garganta. Una mosca en mi garganta descendiendo a mi estómago. Una mosca en mi estómago dejando huevos. Unas pústulas fermentadas que los alimentan. Unas cavernas de estalagmitas cubiertas de urea y sangre muerta. Unos huevos en mis adentros creciendo.
Humedad y calor.
Para una comunidad de cerebros rugosos, aceitosos y húmedos. De olores mórbidos, vetustos .Una hecatombe de antiquísima podredumbre. Un ejército de gusanos que hace de mi cuerpo una fortaleza. Pequeños gusanos guerreros que un día emergerán triunfantes sobre mi humanidad como el único rastro orgánico de mi existencia.
Mientras tanto me mantienen vivo y…me devoran por dentro.
Nethaniel. D.
19-5-15
Dekadens –Lifelover
3:20- 4:58 am
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