Nos llega un nuevo aporte para la sección. Costo el envío del mismo
por problemas burocráticos con la empresa transportadora de poesía. No
importa. Ya esta aquí.
Escrito por la artista japonesa radicada en Monte Chingolo, Taru M. nos aclara la existencia con sus versos:
Cuesta derribar las creencias, mucho más, si sobre ella se erigen todas las esperanzas de una vida.
Sin
esas creencias, no hay esperanzas, sin esas esperanzas no llegará nunca
"la tan esperanzadora" felicidad y entonces todo va a ser oscuro, todo
va a ser tristeza.
Jamás imaginamos que en el momento
en que rompemos con una vida, viene otra, tan naturalmente como sale el
sol, porque vivimos levantando muros que nos impiden ver.
Algunos muros están construidos de miedos, otros de orgullos, otros de egoísmo. Y así...
Por diversos motivos validados según cada visión, vamos cercándonos (y cercenandonos) de murallas tristes, deformes y frías.
Una
vez aprendí que el aprendizaje se encuentra quebrando, rompiendo,
construyendo y volviendo a quebrar para volver a reconstruirse.
El
aprendizaje vive envuelto en matices (según el color que queramos darle a
nuestra existencia) en los silencios y en las voces propias y de otros
(si logramos escuchar).
Hay creencias, murallas, aprendizajes, luz, oscuridad y sombras. Conciencia, accionar y comodidad.
Pero hay algo que direcciona el trazo único de cada vida, de cada camino, y que es la brisa y el impulso de cada caminante.
Y se llama: Elección.
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